Está dirigido a todo el mundo y
cualquiera puede practicarlo, sea cual sea su edad, sexo o capacidad física, a
condición de estudiar y practicar con continuidad y dedicación.
Ayuda a mejorar la salud física y
mental, y contribuye a desarrollar actitudes y valores como la confianza en uno
mismo, la amabilidad, la educación, la bondad, el coraje, la modestia y el
autodominio.
Además, con el entrenamiento adecuado podrás al mismo tiempo mejorar tus habilidades de comunicación y resolución de conflictos.
